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Una calle de medina marroquí con farolillos y talleres artesanos

Guías de viaje

Guía de viaje a Marruecos: todo lo que necesitas antes de ir

Publicado el 30 de junio de 202610 min de lectura

Esto es lo que los viajeros nos escriben para preguntar antes de llegar. Nada de ello es complicado, pero saberlo de antemano elimina casi toda la fricción menor de un primer viaje.

Dinero

La moneda es el dírham marroquí (MAD). Es una moneda cerrada: no se puede comprar antes de llegar y no conviene sacar grandes cantidades del país. Cambia en el aeropuerto o en la ciudad, o saca de un cajero; ambas opciones son sencillas.

Las tarjetas se aceptan en hoteles, restaurantes grandes y algunas tiendas, pero en los zocos, en los pueblos pequeños y en todo lo que sea desierto manda el efectivo. Lleva billetes pequeños: nadie en una medina quiere cambiar uno de 200.

Moverse

El tren conecta el norte —Tánger, Rabat, Casablanca, Marrakech, Fez— y es cómodo y barato. No hay tren al sur de Marrakech, así que al desierto, al Atlas y a los valles de kasbas se llega por carretera.

Para esas rutas, un coche con conductor no es tanto un lujo como la opción práctica: los trayectos son largos, las paradas importan y tener a alguien que sabe dónde detenerse convierte un traslado en parte del viaje.

Cómo vestir

Marruecos es relajado, pero vestir con discreción en las medinas y las aldeas se agradece y facilita las cosas. Hombros y rodillas cubiertos es toda la regla, para hombres y para mujeres. Las playas y las zonas turísticas son más informales.

En la práctica: calzado con el que puedas caminar todo el día sobre piedra irregular, algo de abrigo para las noches del desierto y las mañanas de montaña, y un pañuelo, útil contra el sol, el viento y la arena, y para entrar en lugares religiosos.

Idioma

El árabe marroquí (dariya) y el tamazight son las lenguas cotidianas. El francés se habla mucho en las ciudades y en los negocios, el español en el norte y en Agadir, y el inglés cada vez más en el turismo.

No necesitarás árabe, pero unas pocas palabras ayudan mucho: salam para saludar, shukran para dar las gracias, la shukran para un «no, gracias» educado en los zocos.

Seguridad, agobios y propinas

Marruecos es un país seguro para los viajeros, también para mujeres que viajan solas, con las precauciones sensatas de siempre. Lo que de verdad cansa no es el peligro, sino la insistencia: ofertas de guía, de indicaciones, de una tienda que hay que ver. Un «la shukran» firme y amable, sin dejar de caminar, resuelve casi todo.

La propina es habitual y modesta. Unos pocos dírhams para un mozo o un café, algo más para un guía o un conductor que ha pasado el día contigo. Es una cortesía, no una obligación, y nadie se pondrá desagradable por ello.

¿Listo para verlo con tus propios ojos?

Si hay algo que no está aquí, pregúntanos directamente: respondemos personalmente a cada mensaje y una pregunta no compromete a nada.

Dinos tus fechas y daremos forma a un itinerario a partir de lo que acabas de leer.

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